Carta abierta a la empresa Havanna

Enviale esta carta a los directivos de la empresa Havanna para que den marcha atrás al acuerdo con Bioceres por el trigo HB4 resistente a glufosinato de amonio.

Carta abierta a la empresa Havanna

Estimadxs Havanna,

[signature]

Firmar
6,169 signatures

Comparte esto con tus amigos:

   

Estimadxs Havanna, 

Después de una semana de que la campaña #ChauHavanna sea conversación en redes sociales, medios y mesas argentinas, queremos acercarles una reflexión.

Compartimos el contexto global con ustedes: estamos en emergencia climática y ecológica, y el sistema agroalimentario debe rediseñarse a este contexto. Están en lo correcto cuando dicen que la ciudadanía demanda cada vez más, alimentos que consideren prácticas amigables y regenerativas con el ambiente. ¡Acá estamos!

Ahora, si su preocupación realmente es esta, lamentamos decirles que la evidencia empírica en nuestro país demuestra que los transgénicos con tolerancia a plaguicidas NO son la solución. Desde que apareció en 1996 la soja transgénica tolerante al Glifosato y posteriormente el maíz transgénico, el consumo de plaguicidas pasó de 30 millones de litros a 500 millones de litros en la actualidad. A su vez, se deforestaron más de 10 millones de hectáreas de bosque nativo. 

Queridos productores del alfajor insignia de nuestro país, los y las ciudadanas, los y las consumidores de toda la vida del alfajor con dulce de leche que ustedes producen, les decimos que por acá NO es el camino.

Pero no se preocupen. Hay otro camino posible y factible.

Un sistema de producción que regenera y capta carbono en los suelos, que no usa plaguicidas y que produce alimentos saludables y nutritivos. 

La agroecología. 

Les preguntamos entonces: si están realmente preocupados por el ambiente, en vez de promover un trigo tolerante al glufosinato de amonio que nadie quiere, ¿por qué no promueven el cultivo de un trigo sin plaguicidas, como vienen demostrando miles de agricultores agroecológicos en Argentina y en el mundo? 

Hay muchas historias exitosas de productores y productoras de trigo agroecológico en nuestro país que esperemos les ayuden a reconsiderar esta decisión.

El Inta Barrow demostró que el trigo es rentable en el modelo agroecológico. Lo mismo viene demostrando el INTA Oliveros.

En el municipio de Guaminí se cultivan más de 5000 hectáreas de cultivos agroecológicos, en donde el trigo agroecológico es molido en harina para el pueblo.

Por toda la Argentina son cientos de agricultores y agricultoras que cultivan trigo siguiendo los principios agroecológicos sin usar plaguicidas y recuperando la fertilidad del suelo (siendo más resilientes a las sequías). Les compartimos algunos: Trigo LimpioDon PaisaRama NegraP.A.C.A.Monte CalladoLa PermanenciaFincas El ParaísoLa PachitaCampo ClaroEl RobleSentido ComúnBapan La FlorindaMolino Mayal

Esperamos que vuelvan para atrás con su acuerdo con Bioceres.

Abrazo de alfajor,
Consumidores y consumidoras Havanna
Pd: va un temazo que hicimos para ustedes.

¡Con nuestro pan NO!

El gobierno argentino acaba de aprobar el primer trigo transgénico del mundo y está listo para impulsar su cultivo masivo (sujeto a que Brasil lo acepte, al ser el primer receptor de las exportaciones argentinas de trigo).

El trigo transgénico autorizado es denominado HB4 (trigo IND-ØØ412-7) y presenta dos características: resistencia a la sequía y tolerancia al herbicida glufosinato de amonio. Fue autorizado por la Resolución 41/2020 del 7 de octubre de la Secretaría de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, publicada en el Boletín Oficial el 9 de octubre.

Esta autorización significa un avance del agronegocio sobre la alimentación de nuestros pueblos y sobre nuestra agricultura que no podemos aceptar y que nos obliga a denunciarla y resistirla por todas las vías posibles.

Por este motivo exigimos al gobierno nacional que dé marcha atrás con esta medida autoritaria que sólo puede explicarse por la sumisión a los intereses corporativos.

Por eso queremos expresar en una breve síntesis los motivos del rechazo a este trigo transgénico desde las muchas vertientes que nos obligan a decir ¡Con nuestro pan NO!

¡Con nuestro pan NO!

El gobierno argentino acaba de aprobar el primer trigo transgénico del mundo y está listo para impulsar su cultivo masivo (sujeto a que Brasil lo acepte, al ser el primer receptor de las exportaciones argentinas de trigo).

El trigo transgénico autorizado es denominado HB4 (trigo IND-ØØ412-7) y presenta dos características: resistencia a la sequía y tolerancia al herbicida glufosinato de amonio. Fue autorizado por la Resolución 41/2020 del 7 de octubre de la Secretaría de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, publicada en el Boletín Oficial el 9 de octubre.

Esta autorización significa un avance del agronegocio sobre la alimentación de nuestros pueblos y sobre nuestra agricultura que no podemos aceptar y que nos obliga a denunciarla y resistirla por todas las vías posibles.

Por este motivo exigimos al gobierno nacional que dé marcha atrás con esta medida autoritaria que sólo puede explicarse por la sumisión a los intereses corporativos.

Por eso queremos expresar en una breve síntesis los motivos del rechazo a este trigo transgénico desde las muchas vertientes que nos obligan a decir ¡Con nuestro pan NO!

[signature]

Firmar
11,084 signatures

Comparte esto con tus amigos:

   

*En caso de firmar como organización, les pedimos que en nombre y apellido coloquen un guión (-) y solo completen el casillero de organización y email.

Continue reading

NO al trigo transgénico en Argentina. ¡No se metan con nuestro pan!

Marzo de 2019

Ningún país del mundo ha aprobado el cultivo de ningún trigo transgénico. En Argentina, la empresa Bioceres y algunos funcionarios quieren dar ese temible paso, incluido el uso del peligroso agrotóxico glufosinato de amonio, sin debatir profundamente con la sociedad. Como organizaciones del pueblo nos expresamos con un rotundo NO y explicamos los peligros que esto implica.

Algunos hitos de este camino han sido:

En 2012 el equipo de la científica Raquel Chan presentaba una tecnología de transgénesis: la HB4i.

En 2013 Bioceres, integrada por empresarios del agronegocio argentino, planteaba sembrar el nuevo trigo en 2015 y afirmaban poder lograr la desregulación para América Latinaii.

En octubre de 2015 lograron las aprobaciones de Comisión Nacional de Biotecnología (Conabia) y del Servicio de Sanidad y Calidad Agropecuaria (Senasaiii). Pero no cuenta con el aval del área de Mercados de la Secretaría de Agroindustria.

En 2016 denunciamos la presencia ilegal de trigo transgénico en un cargamento argentino que llegó a Corea del Suriv.

El 16 de noviembre de 2018 Bioceres publicó que “Trigall Genetics SA presentó -en jornadas a campo- el nuevo trigo HB4 tolerante a sequía y al herbicida Prominens”v que tiene como principio activo al agrotóxico glufosinato de amonio.

El conflicto actual es por la aprobación comercial. Un sector del gobierno nacional insiste en no aprobar el trigo transgénico, mientras otros (con el Secretario de Ciencia, Lino Barañao, a la cabeza) buscan la aprobación. En los inicios de 2019 están en pleno lobby: ocupan espacios en medios masivos y hasta lograron reunirse con el presidente Macrivi.

¡Decimos que no al trigo transgénico!

NO al trigo transgénico en Argentina

Por la presente adhiero al siguiente documento

Decimos que no al trigo transgénico

1. Porque multiplicaría el consumo de agrotóxicos.

Los transgénicos de tolerancia a herbicidas (y este trigo lo es) multiplican el consumo de herbicidas. Que los transgénicos no redujeron el consumo de agrotóxicos (como habían prometido) hoy es obvio. Está claro desde hace 20 años. Cualquiera que quiera entender el problema de las malezas resistentes no tiene más que mirar los datos de consumo de herbicidas de la Argentina desde 1996 a la fecha: cuesta encontrar datos oficiales actualizados porque los esconden, pero sabemos que entre 1991 y 2011 el consumo de herbicidas creció 1.279%.

Los productores sumados al paquete de siembra directa están desesperados por las malezas resistentes a herbicidas. Algunos sectores empresarios, funcionarios y del sistema de ciencia y técnica sostienen la mentira de la disminución en el consumo de agrotóxicos por la difusión de variedades transgénicas. Lo hacen aunque saben que para eso tienen que mentir y esconder información, porque todavía hacen negocios millonarios.

Y lo que es más obvio: esos agrotóxicos quedarían como residuos contaminando los granos de trigo y sumarían venenos al pan que comemos cada día.

2. Porque contaminaría todos los trigos

El trigo se autofecunda en un gran porcentaje pero también se cruza con cultivos de cercanía, como sucede también con la soja. Los datos científicos hablan de cruzamientos de entre 1 y el 14%.

Los empresarios y sus aliados nos explican que no tenemos por qué oponernos, que "el que no quiera que no adopte la tecnología". Con fundamentos sólidos podemos afirmar que una vez liberadas las variedades transgénicas en pocos años se van a diseminar por polinización cruzada y por “bolsa blanca”. Si esto sucede vamos a estar expuestos a la locura de que nos contaminen los trigos nacionales y nos puedan denunciar por querer "robarles la tecnología".

3. Porque es parte de la intención de las transnacionales de imponer su ley de semillas

Hoy tenemos un problema grave: ya tiene aprobación de comisiones un proyecto de ley de semillas que busca limitar el uso propio (utilizar semillas de la cosecha anterior). Como sucedió hace unas semanas con la soja Enlist de la multinacional Corteva, las empresas van a usar sus semillas transgénicas para presionar al estado argentino para que apruebe la ley Monsanto/Bayer de semillas.

Si frenamos este trigo ganamos una parte de la disputa. Si frenamos la ley Monsanto/Bayer de semillas no nos van a imponer el trigo, simplemente porque no lo van a querer difundir por no poder cobrar regalías.

4. Porque los objetivos que ellos dicen tener de "mejores productividades" se puede lograr por mejores medios

La producción de trigo puede ser parte de rotaciones de suelos y de manejos mixtos con producción ganadera. El trigo como gramínea incorpora materia orgánica y puede competir muy bien con malezas. También puede ser muy importante para tener cultivos todo el año, lo cual es muy importante en regiones hoy inundadas.

Para las empresas el objetivo es el lucro: hablan de derechos porque suena bien, pero violan sistemáticamente los mismos derechos que dicen defender.

La misma FAO acaba de afirmar que “hemos llegado al límite del paradigma de la revolución verde” y que alcanzar una agricultura sostenible requiere un enfoque integrado. Los transgénicos son hoy la mejor encarnación del paradigma de la "revolución verde" y avanzar hacia enfoques integrados es el principal desafío que hoy tenemos como humanidad.

5. Porque son parte de la destrucción del sistema de ciencia y técnica que dicen defender

Argentina está en un momento histórico en que se profundiza el ataque al sistema científico tecnológico. El gobierno nacional avanzó en recorte presupuestario del sector científico, que incluye la privatización de las universidades públicas.

Más allá de defender lo que hoy tenemos, necesitamos que la ciencia argentina en lo agrario escuche las voces de transformación y apoye los procesos de agroecología y soberanía alimentaria que hoy son un hecho. Además necesitamos ciencia independiente que denuncie el accionar de las empresas de los agronegocios: en lo sanitario, en lo ambiental y en lo económico.

Rechazamos la complicidad del sectores científicos que, bajo el paraguas del Conicet, son socios de las empresas biotecnológicas. Esos académicos tienen responsabilidad en las consecuencias que sus "desarrollos" producen en los territorios (más desmontes y afecciones en salud, entre otros).

6. Porque no queremos consumir alimentos transgénicos

En Argentina no hay etiquetado de transgénicos. Las empresas del agronegocio y las procesadoras tienen muy claro que el pueblo argentino no los quiere, no los elige, y por eso no permiten que se etiqueten los alimentos con transgénicos. Defendemos la libre elección, informada y desde las subjetividades que cada sujeto elija, independientemente de los intereses de los compradores globales y las empresas transnacionales.

La "equivalencia sustancial" (argumento empresario que dice que un transgénico es igual a un alimentos convencional) es un mito creado por los científicos pagados por las corporaciones. Por lo tanto, nada nos garantiza que el pan que comamos sea el mismo que el de un pan hecho con trigo convencional.

7. Porque no confiamos en la tranquilidad que prometen Conabia y Senasa

La Conabia (Comisión Nacional de Biotecnología) recomienda aprobar transgénicos y el Senasa (Servicio de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) autoriza el uso de agrotóxicos: son ejemplos de conflictos de interés.

Ambos organismos están controlados por representantes de las empresas que producen y venden transgénicos y agrotóxicos.

8. Porque los transgénicos promueven los monocultivos y éstos degradan los ecosistemas y la soberanía alimentaria.
Supongamos que el trigo transgénico no fuera resistente al glufosinato y se evite el uso de este agrotóxico. La tan publicitada y prometida "resistencia a sequía" se vende como una ventaja para los productores. ¿Es una ventaja que el trigo transgénico reemplace bosques nativos y cultivos de pasturas para ganado? ¿Quiénes tendrían que decidir ese cambio de uso de suelo?
Los transgénicos agrícolas sirven hoy sólo para generar lucro para unos pocos. No son necesarios para garantizar ningún derecho del pueblo.

Para avanzar en las transformaciones necesarias el gobierno nacional tiene hoy en sus manos la Ley de Agricultura Familiar N.º 27.118 y la Declaración de los Derechos Campesinos de la ONU.

9- Porque el trigo transgénico ya fue rechazado en el mundo

A partir del rechazo de diversos sectores vinculados a la comercialización del trigo en América del Norte (como por ejemplo el Consejo Canadiense del Trigo) Monsanto retiro en el año 2004 su trigo resistente al glifosato reconociendo que “como resultado de la revisión de nuestra cartera [de productos] y el diálogo con líderes del sector triguero, admitidos que las oportunidades empresariales del trigo primavera Roundup Ready son menos atractivas en relación con otras prioridades comerciales”.

Es urgente debatir en profundidad qué modelo agropecuario necesitamos como país y expresar nuestro rechazo al trigo transgénico.

NO al trigo transgénico en Argentina

¡No se metan con nuestro pan!

[signature]

Firmar
1,511 signatures

Comparte esto con tus amigos:

   

1- Porque multiplicaría el consumo de agrotóxicos.

Los transgénicos de tolerancia a herbicidas (y este trigo lo es) multiplican el consumo de herbicidas. Que los transgénicos no redujeron el consumo de agrotóxicos (como habían prometido) hoy es obvio. Está claro desde hace 20 años. Cualquiera que quiera entender el problema de las malezas resistentes no tiene más que mirar los datos de consumo de herbicidas de la Argentina desde 1996 a la fecha: cuesta encontrar datos oficiales actualizados porque los esconden, pero sabemos que entre 1991 y 2011 el consumo de herbicidas creció 1.279%vii.

Los productores sumados al paquete de siembra directa están desesperados por las malezas resistentes a herbicidas. Algunos sectores empresarios, funcionarios y del sistema de ciencia y técnica sostienen la mentira de la disminución en el consumo de agrotóxicos por la difusión de variedades transgénicas. Lo hacen aunque saben que para eso tienen que mentir y esconder información, porque todavía hacen negocios millonarios.

Y lo que es más obvio: esos agrotóxicos quedarían como residuos contaminando los granos de trigo y sumarían venenos al pan que comemos cada día.

2- Porque contaminaría todos los trigos.

El trigo se autofecunda en un gran porcentaje pero también se cruza con cultivos de cercanía, como sucede también con la soja. Los datos científicos hablan de cruzamientos de entre 1 y el 14%.

Los empresarios y sus aliados nos explican que no tenemos por qué oponernos, que «el que no quiera que no adopte la tecnología». Con fundamentos sólidos podemos afirmar que una vez liberadas las variedades transgénicas en pocos años se van a diseminar por polinización cruzada y por “bolsa blanca”. Si esto sucede vamos a estar expuestos a la locura de que nos contaminen los trigos nacionales y nos puedan denunciar por querer «robarles la tecnología».

3- Porque es parte de la intención de las transnacionales de imponer su ley de semillas

Hoy tenemos un problema grave: ya tiene aprobación de comisiones un proyecto de ley de semillas que busca limitar el uso propio (utilizar semillas de la cosecha anterior). Como sucedió hace unas semanas con la soja Enlist de la multinacional Corteva, las empresas van a usar sus semillas transgénicas para presionar al estado argentino para que apruebe la ley Monsanto/Bayer de semillas.

Si frenamos este trigo ganamos una parte de la disputa. Si frenamos la ley Monsanto/Bayer de semillas no nos van a imponer el trigo, simplemente porque no lo van a querer difundir por no poder cobrar regalías.

4- Porque los objetivos que ellos dicen tener de «mejores productividades» se puede lograr por mejores medios.

La producción de trigo puede ser parte de rotaciones de suelos y de manejos mixtos con producción ganadera. El trigo como gramínea incorpora materia orgánica y puede competir muy bien con malezas. También puede ser muy importante para tener cultivos todo el año, lo cual es muy importante en regiones hoy inundadas.

Para las empresas el objetivo es el lucro: hablan de derechos porque suena bien, pero violan sistemáticamente los mismos derechos que dicen defender.

La misma FAO acaba de afirmar que “hemos llegado al límite del paradigma de la revolución verde” y que alcanzar una agricultura sostenible requiere un enfoque integradoviii. Los transgénicos son hoy la mejor encarnación del paradigma de la «revolución verde» y avanzar hacia enfoques integrados es el principal desafío que hoy tenemos como humanidad.

5- Porque son parte de la destrucción del sistema de ciencia y técnica que dicen defender.

Argentina está en un momento histórico en que se profundiza el ataque al sistema científico tecnológico. El gobierno nacional avanzó en recorte presupuestario del sector científico, que incluye la privatización de las universidades públicas.

Más allá de defender lo que hoy tenemos, necesitamos que la ciencia argentina en lo agrario escuche las voces de transformación y apoye los procesos de agroecología y soberanía alimentaria que hoy son un hecho. Además necesitamos ciencia independiente que denuncie el accionar de las empresas de los agronegocios: en lo sanitario, en lo ambiental y en lo económico.

Rechazamos la complicidad del sectores científicos que, bajo el paraguas del Conicet, son socios de las empresas biotecnológicas. Esos académicos tienen responsabilidad en las consecuencias que sus «desarrollos» producen en los territorios (más desmontes y afecciones en salud, entre otros).

6- Porque no queremos consumir alimentos transgénicos.

En Argentina no hay etiquetado de transgénicos. Las empresas del agronegocio y las procesadoras tienen muy claro que el pueblo argentino no los quiere, no los elige, y por eso no permiten que se etiqueten los alimentos con transgénicos. Defendemos la libre elección, informada y desde las subjetividades que cada sujeto elija, independientemente de los intereses de los compradores globales y las empresas transnacionales.

La «equivalencia sustancial» (argumento empresario que dice que un transgénico es igual a un alimentos convencional) es un mito creado por los científicos pagados por las corporaciones. Por lo tanto, nada nos garantiza que el pan que comamos sea el mismo que el de un pan hecho con trigo convencional.

7- Porque no confiamos en la tranquilidad que prometen Conabia y Senasa.

La Conabia (Comisión Nacional de Biotecnología) recomienda aprobar transgénicos y el Senasa (Servicio de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) autoriza el uso de agrotóxicos: son ejemplos de conflictos de interés.

Ambos organismos están controlados por representantes de las empresas que producen y venden transgénicos y agrotóxicos.

8- Porque los transgénicos promueven los monocultivos y éstos degradan los ecosistemas y la soberanía alimentaria.

Supongamos que el trigo transgénico no fuera resistente al glufosinato y se evite el uso de este agrotóxico. La tan publicitada y prometida «resistencia a sequía» se vende como una ventaja para los productores. ¿Es una ventaja que el trigo transgénico reemplace bosques nativos y cultivos de pasturas para ganado? ¿Quiénes tendrían que decidir ese cambio de uso de suelo?

Los transgénicos agrícolas sirven hoy sólo para generar lucro para unos pocos. No son necesarios para garantizar ningún derecho del pueblo.

Para avanzar en las transformaciones necesarias el gobierno nacional tiene hoy en sus manos la Ley de Agricultura Familiar N.º 27.118 y la Declaración de los Derechos Campesinos de la ONU.

9- Porque el trigo transgénico ya fue rechazado en el mundo.

A partir del rechazo de diversos sectores vinculados a la comercialización del trigo en América del Norte (como por ejemplo el Consejo Canadiense del Trigo) Monsanto retiro en el año 2004 su trigo resistente al glifosato reconociendo que “como resultado de la revisión de nuestra cartera [de productos] y el diálogo con líderes del sector triguero, admitidos que las oportunidades empresariales del trigo primavera Roundup Ready son menos atractivas en relación con otras prioridades comerciales”ix.

Es urgente debatir en profundidad qué modelo agropecuario necesitamos como país y expresar nuestro rechazo al trigo transgénico.

NO al trigo transgénico en Argentina.

¡No se metan con nuestro pan!

Colectivo Agro – Culturas

Contacto: Fernando Frank, fmfrank@hotmail.com

Primeras adhesiones

RENACE, Red Nacional de Acción Ecologista

Museo del Hambre

Ecología Política del Sur (Citca-Conicet)

Coordinadora provincial por una vida sin agrotóxicos en Entre Ríos: Basta es Basta!

Multisectorial paren de Fumigarnos de Santa Fe

Seminario sobre el Derecho a la Alimentación Adecuada de la Facultad de Derecho de la UBA

Huerquen comunicaciones

Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT)

Asociación Amigos del Lago de Palermo

Acción por la Biodiversidad

Ambiente Mar

Asociación contra la Contaminación Ambiental

Asociación Ecológica de Lanús (A.E.L)

Bios Argentina

Colectivo El Parque no se vende

Colectivo Tinta Verde

Ecología y crecimiento con Organización Solidaria (ECOS)

Fundación Uñopatun

ONG Unidos por la Vida y el Medio Ambiente

Movimiento Antinuclear del Chubut (MACH)

Eco Sitio

Foro Ecologista de Paraná

Federación Argentina de Espeleología (FAdE)

Fundación Cullunche

Asociación Ambientalista Piuké

Sociedad Ecológica Regional (SER)

Centro de Protección a la Naturaleza (CeProNat)

Centro Ecologista Renacer

Muyuqui

Pro Eco Grupo Ecologista

GRAIN

Notas.

i https://www.conicet.gov.ar/una-tecnologia-contra-la-sequia-que-trasciende-fronteras/

ii https://www.cronista.com/negocios/La-local-Bioceres-planea-lanzar-la-primera-semilla-de-trigo-transgenica-del-mundo-20130515-0035.html

iii https://www.conicet.gov.ar/una-tecnologia-contra-la-sequia-que-trasciende-fronteras/

iv http://www.biodiversidadla.org/Documentos/Argentina_No_se_metan_con_nuestro_pan

v http://www.bioceres.com.ar/el-trigo-tolerante-a-sequia-ya-es-una-realidad/

vi https://www.clarin.com/economia/economia/gen-resistencia-sequia-divide-aguas-gabinete-macri_0_jTDRowhJt.html

vii https://inta.gob.ar/sites/default/files/script-tmp-inta-_economa_y_desarrollo_agroind-_boletin1-2.pdf

viii http://www.biodiversidadla.org/Recomendamos/FAO-Alcanzar-una-agricultura-sostenible-requiere-un-enfoque-integrado

ix https://elpais.com/sociedad/2004/05/11/actualidad/1084226403_850215.html

Misiones – Argentina: NO a las semillas transgénicas en la Capital Nacional de la Biodiversidad

Mantener durante miles de años la biodiversidad agrícola ha sido uno de los factores que permitió a los agricultorxs de todo el mundo y de Misiones asegurar su independencia productiva y la soberanía alimentaria de sus comunidades.

Nosotrxs ciudadanos y ciudadanas, campesinxs, productorxs de la agricultura familiar, estudiantes, trabajadores de la salud de la Provincia de Misiones, integrantes de las organizaciones y movimientos que suscriben, ante el anuncio que la Secretaría de Agricultura Familiar, Coordinación y Desarrollo Territorial dependiente de la Secretaría de Agroindustria de la Nación y la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), firmaron un convenio para desarrollar el cultivo de maíz transgénico, de alta productividad en Misiones y en el Nordeste de Corrientes, con el objetivo de producir y exportar –desde estos territorios- más de 1000000 de toneladas al Brasil.

NO a las semillas transgénicas en la Capital Nacional de la Biodiversidad

Mantener durante miles de años la biodiversidad agrícola ha sido uno de los factores que permitió a los agricultorxs de todo el mundo y de Misiones asegurar su independencia productiva y la soberanía alimentaria de sus comunidades.

Nosotrxs ciudadanos y ciudadanas, campesinxs, productorxs de la agricultura familiar, estudiantes, trabajadores de la salud de la Provincia de Misiones, integrantes de las organizaciones y movimientos que suscriben, ante el anuncio que la Secretaría de Agricultura Familiar, Coordinación y Desarrollo Territorial dependiente de la Secretaría de Agroindustria de la Nación y la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), firmaron un convenio para desarrollar el cultivo de maíz transgénico, de alta productividad en Misiones y en el Nordeste de Corrientes, con el objetivo de producir y exportar –desde estos territorios- más de 1000000 de toneladas al Brasil:

Rechazamos enérgicamente este proyecto que pone en riesgo la ya amenazada biodiversidad de las semillas nativas y criollas de la provincia de Misiones y de la región, como así también la soberanía alimentaria.

La reciente ley 27494 de la Nación, promulgada el día 05 de Diciembre del 2018 que declara a la Provincia de Misiones como “capital Nacional de la Biodiversidad” fruto del esfuerzo de la sociedad misionera y de los organismos gubernamentales de preservar los bienes naturales, ha sido herida de muerte ante la confirmación y avance del Proyecto de cultivos de maíz transgénico en 7 localidades de la Provincia sin previa participación de la ciudadanía y no teniendo en cuenta la ley provincial de Fomento a la Producción Agroecológica (Ley VIII-N°68 – promulgada 16/10/2014) y tampoco la Ley provincial de prohibición del glifosato (Ley XVI- N°124 – sancionada el 18/10/2018)

Cuando la ONU, el máximo organismo de diplomacia internacional, adopta el lunes 17 de diciembre de 2018, en Nueva York, la “Declaración sobre los Derechos de los Campesinos y de otras personas que trabajan en las zonas rurales”, toma una medida sin precedentes y reconoce una serie de derechos para los sectores populares del campo, reivindicando el rol fundamental de la agricultura familiar para combatir el hambre, cuestionando a los agroquímicos, defendiendo el derecho a proteger las semillas (frente a los intentos de privatización), y remarcando la necesidad de la soberanía alimentaria, nosotrxs en la provincia vemos amenazada nuestra soberanía y avasallados nuestros derechos, ante este intento de introducir oficialmente semillas transgénicas.

Nos oponemos a este proyecto porque:

Las semillas transgénicas son parte de un modelo productivo que ataca directamente la biodiversidad, destruye y envenena el suelo, el agua, el aire y como consecuencia pone en riesgo la salud de los animales. de las plantas y de las personas.

Impide el derecho a que la población tenga una alimentación Sana segura y solidaria. Por eso es necesario aplicar, en este caso, el principio de precaución (Declaración de Río 1992)

El maíz transgénico en la Provincia, viene a destruir el modelo de producción con enfoque en la agroecología ya que ambos modelos son incompatibles. Una vez que un OGM (Organismos modificados genéticamente) es liberado al medio ambiente es imposible retirarlo o prevenir su esparcimiento. La coexistencia entre los maíces de variedad y el maíz transgénico no es posible ya que este último los contamina.

El cultivo de transgénicos trae consigo un paquete tecnológico, que beneficia solamente a las grandes corporaciones, ya que necesita la utilización de grandes cantidades de agrotóxicos, como el glifosato, entre otros.

El glifosato está clasificado como probable cancerígeno por el IARC,(Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer dependiente de la Organización Mundial de la Salud). No quedan dudas del gran impacto que trae en el deterioro de la salud y la calidad de vida, con el gran aumento de cáncer, linfomas, hipotiroidismo, abortos espontáneos, malformaciones, constatadas en varias investigaciones realizadas en las regiones o provincias en donde se utilizan estos venenos para los monocultivos.

Esta propuesta viene a agravar más el deterioro ambiental con que contamos, ya que requerirá del desmonte de miles de hectáreas de selva.

La provincia de misiones cuenta con una historia reconocida en la región y en el país de recuperación de maíces criollos en manos de los productorxs y de programas / instituciones que han acompañado a lxs mismxs. Por eso necesitamos que el apoyo financiero sea para impulsar la producción con las semillas locales, con manejo desde las familias agrícolas. Permitir la implantación de maíz transgénico implica dependencia total de las grandes corporaciones que comercializan esta semilla de maíz.

Para que merezcamos seguir siendo “La capital Nacional de la Biodiversidad:

Instamos a todxs lxs misionerxs, a los gobiernos municipales, consejos deliberantes, al gobierno Provincial a no dejarnos avasallar, a no quedarnos calladxs, a defender las semillas nativas y criollas, a defender la biodiversidad, el agua, la tierra, a la agroecología como propuesta de modelo productivo para luchar por la soberanía alimentaria y por la salud de todxs.

“Las semillas patrimonio de los pueblos al servicio de la humanidad”, y deben seguir estando en manos de los agricultores y no de las grandes corporaciones.

[signature]

Firmar
665 signatures

Comparte esto con tus amigos:

   

 

Rechazamos enérgicamente este proyecto que pone en riesgo la ya amenazada biodiversidad de las semillas nativas y criollas de la provincia de Misiones y de la región, como así también la soberanía alimentaria.

La reciente ley 27494 de la Nación, promulgada el día 05 de Diciembre del 2018 que declara a la Provincia de Misiones como “capital Nacional de la Biodiversidad” fruto del esfuerzo de la sociedad misionera y de los organismos gubernamentales de preservar los bienes naturales. ha sido herida de muerte ante la confirmación y avance del Proyecto de cultivos de maíz transgénico en 7 localidades de la Provincia sin previa participación de la ciudadanía y no teniendo en cuenta la ley provincial de Fomento a la Producción Agroecológica (Ley VIII-N°68 – promulgada 16/10/2014) y tampoco la Ley provincial de prohibición del glifosato (Ley XVI- N°124 – sancionada el 18/10/2018)

Cuando la ONU, el máximo organismo de diplomacia internacional, adopta el lunes 17 de diciembre de 2018, en Nueva York, la “Declaración sobre los Derechos de los Campesinos y de otras personas que trabajan en las zonas rurales”, toma una medida sin precedentes y reconoce una serie de derechos para los sectores populares del campo, reivindicando el rol fundamental de la agricultura familiar para combatir el hambre, cuestionando a los agroquímicos, defendiendo el derecho a proteger las semillas (frente a los intentos de privatización), y remarcando la necesidad de la soberanía alimentaria, nosotrxs en la provincia vemos amenazada nuestra soberanía y avasallados nuestros derechos, ante este intento de introducir oficialmente semillas transgénicas.

Nos oponemos a este proyecto porque:

  • Las semillas transgénicas son parte de un modelo productivo que ataca directamente la biodiversidad, destruye y envenena el suelo, el agua, el aire y como consecuencia pone en riesgo la salud de los animales. de las plantas y de las personas.
  • Impide el derecho a que la población tenga una alimentación Sana segura y solidaria. Por eso es necesario aplicar, en este caso, el principio de precaución (Declaración de Río 1992)
  • El maíz transgénico en la Provincia, viene a destruir el modelo de producción con enfoque en la agroecología ya que ambos modelos son incompatibles. Una vez que un OGM (Organismos modificados genéticamente) es liberado al medio ambiente es imposible retirarlo o prevenir su esparcimiento. La coexistencia entre los maíces de variedad y el maíz transgénico no es posible ya que este último los contamina.
  • El cultivo de transgénicos trae consigo un paquete tecnológico, que beneficia solamente a las grandes corporaciones, ya que necesita la utilización de grandes cantidades de agrotóxicos, como el glifosato, entre otros.
  • El glifosato está clasificado como probable cancerígeno por el IARC,(Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer dependiente de la Organización Mundial de la Salud). No quedan dudas del gran impacto que trae en el deterioro de la salud y la calidad de vida, con el gran aumento de cáncer, linfomas, hipotiroidismo, abortos espontáneos, malformaciones, constatadas en varias investigaciones realizadas en las regiones o provincias en donde se utilizan estos venenos para los monocultivos.
  • Esta propuesta viene a agravar más el deterioro ambiental con que contamos, ya que requerirá del desmonte de miles de hectáreas de selva.
  • La provincia de misiones cuenta con una historia reconocida en la región y en el país de recuperación de maíces criollos en manos de los productorxs y de programas / instituciones que han acompañado a lxs mismxs. Por eso necesitamos que el apoyo financiero sea para impulsar la producción con las semillas locales, con manejo desde las familias agrícolas. Permitir la implantación de maíz transgénico implica dependencia total de las grandes corporaciones que comercializan esta semilla de maíz.

Para que merezcamos seguir siendo “La capital Nacional de la Biodiversidad:

Instamos a todxs lxs misionerxs, a los gobiernos municipales, consejos deliberantes, al gobierno Provincial a no dejarnos avasallar, a no quedarnos calladxs, a defender las semillas nativas y criollas, a defender la biodiversidad, el agua, la tierra, a la agroecología como propuesta de modelo productivo para luchar por la soberanía alimentaria y por la salud de todxs.

“Las semillas patrimonio de los pueblos al servicio de la humanidad”, y deben seguir estando en manos de los agricultores y no de las grandes corporaciones.

Primeras adhesiones:

Red de Agroecología de Misiones

Movimiento por las semillas campesinas de Misiones

Red de Agricultura Orgánica de Misiones (RAOM)

MAELA (Movimiento Agroecológico de América Latina)

Movimiento Nacional de salud LAICRIMPO

Movimiento Mundial para la salud de los pueblos – Argentina (MSPLA)

Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas de América Latina (RAPAL)

Red de Organizaciones Rurales y Comunidades Originarias en Lucha

Productores Independientes Piray (PIP)

Cooperativa de Trabajo Parajes Unidos Puerto Libertad

Movimiento de Trabajadores Excluidos MTE

Productores Unidos de Delicia

Comunidad Ysiry

PUSALI (Organización de Productores Unidos de Santiago de Liniers)

MTE Rama Rural Misiones – CTEP

Frente Ciudadano Ambiental CAPUERA

Acción por la Biodiiversidad

GRAIN

Multiversidad Popular – Misiones

SERPAJ Misiones

Movimiento Agrario de Misiones (MAM)

Red de Agroecología – NEA

Cooperativa Agrícola Rio Paraná Limitada – Misiones

Casa de las semillas – Misiones

Colectivo Nuestros Derechos ( Pcia. Roque Saénz Peña-Chaco)

CIRAA (Círculo Argentino de Agroecología)

Multisectorial Paren de Fumigarnos – Santa Fe –

Museo del Hambre. Centro de Lucha por la Soberanía Alimentaria

Seminario sobre el Derecho a la Alimentación Adecuada – Facultad de Derecho, UBA Cátedra Abierta Estudios Urbanos y Territoriales, UNPSJB Trelew

Cátedra Abierta Ambiente y Sociedad de Saladillo

Mesa Provincial No a las Represas – Misiones

INCUPO (Instituto de Cultura Popular)

Patria Grande – Misiones

SERPAJ

Conciencia solidaria

Madre Tierra – Eldorado

Asamblea Socio Ambiental ECOS, Saladillo

Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de 9 de Julio

Conciencia Agroecológica 9 de julio

Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria y Agroecología CALISAyA UNaM

Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria CASA; UADES. Paraná – Entre Rios

Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Escuela de Nutrición de la UBA

Catedra Libre de Agroecologia y Soberania Alimentaria (CLAYSA)

UNC AABDA (Asociación para la agricultura Biológica-Dinámica de Argentina)

Madres de barrios fumigados de Pergamino

Comunidad Slow Food FloreSer |Rio Luján | Campana

Cátedra de Soberanía Alimentaria de la FCN unas

Corriente Nacional Emancipación Sur

RENAMA (Red Nacional de Municipios y Comunidades que Fomentan la Agroecología)

Red Jarilla de Plantas saludables de la Patagonia

ASAMBLEA POR EL AGUA PURA DE HUANACACHE – Lavalle – Mendoza

ASAMBLEA SOCIOAMBIENTAL ZONA ESTE, MENDOZA

Colectivo de Investigación Ecología Política del Sur (Citca: Conicet-Catamarca)

CTA Autónoma de Misiones

COOPERATIVA DE TRABAJO IRIARTE VERDE LTDA

Movimiento Evita Misiones

Corriente Clasista y Combativa Misiones (CCC)

Proyecto educándonos para una vida sustentable – Misiones

Movimiento Nacional Campesino Indígena – Misiones

Partido Agrario y Social

Espacio Cocreativo agroforestal La Espiral – Cerro Corá – Misiones

Iglesia Evangélica Luterana Unida de Misiones (IELU)

Feria Consciente Misiones

Organización de productores con criterio desde la Agroecología – La Unión – Posadas – Misiones Asamblea Popular por el Agua (Gran Mendoza)

Asamblea Lujanina por el Agua y los Bienes Comunes, integrantes de AMPAP (Asambleas Mendocinas por el Agua Pura)

Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria (Facultad de Educación, Universidad Nacional de Cuyo) Asociación civil casa de la familia yerbatera de San Pedro – Misiones

Fundación Pindaity – Misiones

Radio La Retaguardia, periodismo social

Ing.Javier Souza Casadinho

Mariana Mampeay – Médica

Juan Yahdjian – Médico

Claudio Omar Schvindt – Pastor de la Iglesia Evangélica del Rio de la Plata – Oberá –

Marcela Bobatto- Médica

Alejandro Espinosa Calderón – México

Dra Sabrina del Valle Ortiz – Abogada, Pergamino

María Paula Bertolini. Bióloga . Autora de los planes de manejo de los parque provinciales de Misiones.

Mirtha Masi. Profesora adjunta ordinaria de la Asignatura derecho agrario de la FCJS de la UNL carrera abogacía

¡Etiquetado de Alimentos Transgénicos en Costa Rica Ya!

Con el propósito de tener la información necesaria para elegir los productos que Pura-Vida-sin-Transgenicos-02compramos y consumimos, para cuidar nuestra salud y la de nuestras familias, les solicitamos respetuosamente implementar la obligación del etiquetado de todos los productos que contengan transgénicos (organismos vivos alterados genéticamente) en nuestro país.

Nuestra solicitud la basamos en el deber del Estado y de las diferentes instituciones del Gobierno de proteger la salud y la vida de las y los consumidores y de garantizar nuestro derecho a tener información oportuna, clara, completa y veraz, especialmente sobre lo que comemos.

¡Etiquetado de Alimentos Transgénicos Ya!

Estimados señores

[signature]

Firmar
527 signatures

Comparte esto con tus amigos: