Los/as intelectuales y académicos/as abajo firmantes rechazamos el Acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea y exigimos la apertura de un debate democrático e informado

Spread the love

Los/as intelectuales y académicos/as abajo firmantes rechazamos el reciente Acuerdo entre los bloques del Mercosur y la Unión Europea. Queremos manifestar nuestra preocupación sobre el modo en que se ha negociado este acuerdo y sobre los impactos que va a tener sobre diversos ámbitos de la economía y la sociedad argentina y regional. Por eso, además, llamamos a que el tratado no sea ratificado por el Congreso Nacional.

No al Acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea

Los/as intelectuales y académicos/as abajo firmantes rechazamos el reciente Acuerdo entre los bloques del Mercosur y la Unión Europea. Queremos manifestar nuestra preocupación sobre el modo en que se ha negociado este acuerdo y sobre los impactos que va a tener sobre diversos ámbitos de la economía y la sociedad argentina y regional. Por eso, además, llamamos a que el tratado no sea ratificado por el Congreso Nacional.
En particular, señalamos con extrema preocupación que este Acuerdo haya sido negociado en completo secreto, sin abrir la discusión ni escuchar a los diferentes sectores de la sociedad argentina, sean los/as estudiosos/as del tema, los grandes sectores productivos o las organizaciones sociales. Vale la pena recordar que los últimos borradores en negociación fueron conseguidos a través de leaks en noviembre de 2017, y no por los canales oficiales. El secretismo en este tipo de instancias no sólo es peligroso sino contraproducente: atenta contra la capacidad de la ciudadanía de comprender los rasgos más relevantes del acuerdo, a la vez que genera rispideces en el fluir del sistema democrático, que se basa en el diálogo informado de las partes interesadas. Las dudas se potencian cuando se observa que los comunicados oficiales de los gobiernos del Mercosur discrepan alarmantemente con el que publicó la Unión Europea en su página oficial. Sostenemos que no se puede firmar acuerdos internacionales a espaldas de la sociedad. ¿Cuál es el temor de mostrar lo acordado si los resultados son tan buenos para el país y para la región, como insisten las autoridades?
Asimismo, es preocupante la inexistencia de estudios de impacto (productivo, ambiental, laboral, en materia de derechos humanos) antes de la finalización de la negociación. Desde la Cancillería argentina no se presentó ningún estudio que dé cuenta de los supuestos beneficios del acuerdo. Sin los análisis cuantitativos y cualitativos que respalden la entrada a un acuerdo de este tamaño, el hecho termina siendo un acto de fe. Entendemos que este tipo de tratados deben asentarse sobre estudios profundos que puedan mostrar impactos positivos sobre la macroeconomía argentina y sobre la sociedad en general; de modo contrario, se sienta un precedente alarmante ante actuales y futuras negociaciones de acuerdos comerciales con otros países.
Debemos recordar que, aunque se lo denomina un tratado de “libre comercio”, el acuerdo también regula temas tales como los regímenes de patentes y propiedad intelectual, el comercio de servicios, el sector financiero, las indicaciones geográficas y las políticas gubernamentales. Sin dar a conocer el texto, se priva a la sociedad de un instrumento fundamental para la evaluación democrática de un acuerdo que regulará por varias décadas la política nacional y regional.
Entendemos que este tipo de acuerdos que involucran los temas “detrás de las fronteras” (es decir, la capacidad regulatoria de los estados) también tienen un efecto de largo plazo sobre amplios sectores sociales, con impactos específicos en el acceso a los servicios básicos como la salud, la educación o el agua potable, que afectan especialmente a las mujeres y a los sectores más vulnerables de la ciudadanía.
El hecho de que se tratara de una negociación que llevaba 20 años, no convierte su conclusión en un hecho positivo en sí mismo. La forma trabada de esta negociación expresó las tensiones al interior de la economía argentina y también a escala regional del Mercosur. Desde sectores productivos y sociales se denunció en diversas oportunidades que el cierre de este tratado tendría impactos profundos sobre el empleo nacional, sobre las pequeñas y medianas industrias y sobre los trabajadores.
Los estudios de especialistas independientes, en particular de sectores académicos nucleados en las universidades, el CONICET e institutos privados, tienden a mostrar a partir de los borradores salidos a la luz oportunamente, que junto con potenciales beneficios aparecen también enormes riesgos. La forma concreta del tratado debería permitir evitar los segundos. Es muy difícil evaluar si las recomendaciones de los expertos fueron tomadas en cuenta o no al mantenerse oculto el texto.
Al desconocerse el texto, tampoco puede saberse con certeza los procedimientos y las penalidades para salir del acuerdo, en caso de que se comprendiera que este acuerdo, lejos de ser beneficioso, traba el desarrollo y aumenta las desigualdades internas e internacionales. ¿A qué nos estamos exponiendo? ¿Por qué no se expresa esto con claridad?
Por esto, solicitamos a los Diputados y Senadores nacionales que no aprueben este Tratado, que exijan los estudios de impacto pertinentes, que sean realizados por organismos independientes que den cuenta de los efectos del acuerdo tanto sobre los sectores económicos como sobre los derechos humanos, laborales y ambientales en general. Es imprescindible y urgente abrir un debate informado sobre este Acuerdo en particular.

[signature]

Firmar
420 signatures

Comparte esto con tus amigos:

   

En particular, señalamos con extrema preocupación que este Acuerdo haya sido negociado en completo secreto, sin abrir la discusión ni escuchar a los diferentes sectores de la sociedad argentina, sean los/as estudiosos/as del tema, los grandes sectores productivos o las organizaciones sociales. Vale la pena recordar que los últimos borradores en negociación fueron conseguidos a través de leaks en noviembre de 2017, y no por los canales oficiales. El secretismo en este tipo de instancias no sólo es peligroso sino contraproducente: atenta contra la capacidad de la ciudadanía de comprender los rasgos más relevantes del acuerdo, a la vez que genera rispideces en el fluir del sistema democrático, que se basa en el diálogo informado de las partes interesadas. Las dudas se potencian cuando se observa que los comunicados oficiales de los gobiernos del Mercosur discrepan alarmantemente con el que publicó la Unión Europea en su página oficial. Sostenemos que no se puede firmar acuerdos internacionales a espaldas de la sociedad. ¿Cuál es el temor de mostrar lo acordado si los resultados son tan buenos para el país y para la región, como insisten las autoridades?

Asimismo, es preocupante la inexistencia de estudios de impacto (productivo, ambiental, laboral, en materia de derechos humanos) antes de la finalización de la negociación. Desde la Cancillería argentina no se presentó ningún estudio que dé cuenta de los supuestos beneficios del acuerdo. Sin los análisis cuantitativos y cualitativos que respalden la entrada a un acuerdo de este tamaño, el hecho termina siendo un acto de fe. Entendemos que este tipo de tratados deben asentarse sobre estudios profundos que puedan mostrar impactos positivos sobre la macroeconomía argentina y sobre la sociedad en general; de modo contrario, se sienta un precedente alarmante ante actuales y futuras negociaciones de acuerdos comerciales con otros países.

Debemos recordar que, aunque se lo denomina un tratado de “libre comercio”, el acuerdo también regula temas tales como los regímenes de patentes y propiedad intelectual, el comercio de servicios, el sector financiero, las indicaciones geográficas y las políticas gubernamentales. Sin dar a conocer el texto, se priva a la sociedad de un instrumento fundamental para la evaluación democrática de un acuerdo que regulará por varias décadas la política nacional y regional.

Entendemos que este tipo de acuerdos que involucran los temas “detrás de las fronteras” (es decir, la capacidad regulatoria de los estados) también tienen un efecto de largo plazo sobre amplios sectores sociales, con impactos específicos en el acceso a los servicios básicos como la salud, la educación o el agua potable, que afectan especialmente a las mujeres y a los sectores más vulnerables de la ciudadanía.

El hecho de que se tratara de una negociación que llevaba 20 años, no convierte su conclusión en un hecho positivo en sí mismo. La forma trabada de esta negociación expresó las tensiones al interior de la economía argentina y también a escala regional del Mercosur. Desde sectores productivos y sociales se denunció en diversas oportunidades que el cierre de este tratado tendría impactos profundos sobre el empleo nacional, sobre las pequeñas y medianas industrias y sobre los trabajadores.

Los estudios de especialistas independientes, en particular de sectores académicos nucleados en las universidades, el CONICET e institutos privados, tienden a mostrar a partir de los borradores salidos a la luz oportunamente, que junto con potenciales beneficios aparecen también enormes riesgos. La forma concreta del tratado debería permitir evitar los segundos. Es muy difícil evaluar si las recomendaciones de los expertos fueron tomadas en cuenta o no al mantenerse oculto el texto.

Al desconocerse el texto, tampoco puede saberse con certeza los procedimientos y las penalidades para salir del acuerdo, en caso de que se comprendiera que este acuerdo, lejos de ser beneficioso, traba el desarrollo y aumenta las desigualdades internas e internacionales. ¿A qué nos estamos exponiendo? ¿Por qué no se expresa esto con claridad?

Por esto, solicitamos a los Diputados y Senadores nacionales que no aprueben este Tratado, que exijan los estudios de impacto pertinentes, que sean realizados por organismos independientes que den cuenta de los efectos del acuerdo tanto sobre los sectores económicos como sobre los derechos humanos, laborales y ambientales en general. Es imprescindible y urgente abrir un debate informado sobre este Acuerdo en particular.

Argentina mejor sin TLC

Descargar las firmas de intelectuales y académicas/os

Firmas No al Acuerdo MERCOSUR – UE

 

 

Marcar el enlace permanente.

Un comentario

  1. No estoy de acuerdo con profundizar el modelo agroindustrial en beneficio de un país lejano, mientras que aquí nos queda el pasivo ambiental y las consecuencias sociales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *